Reseñas de Peliculas

Revisitando clásicos: Miracle Mile

Fecha de estreno: 1988

¿Trauma colectivo respecto a guerras nucleares en el contexto de la Guerra Fría? ¡Bien! ¿Protagonista tímido con serias dificultades para hablar con el sexo opuesto? ¡Excelente! ¿Situaciones bizarras llenas de humor negro y conversaciones entretenidas? ¡Dónde firmo! Estas tres dispares temáticas resumen bastante bien el espíritu detrás de Miracle Mile, una película de culto escrita y dirigida por Steve De Jarnatt. Lo que al principio parece ser una típica historia romántica, pronto se ve brutalmente desbaratado para dar paso a un thriller apocalíptico donde es imposible evitar la risa ante los más espantosos acontecimientos y donde el protagonista recorre las calles de un sombrío Los Angeles reminiscente de los filmes de Scorsese.

El hecho de que la película casi no lograra realizarse resulta casi sacrílego. De Jarnatt escribió el guión unos diez años antes del estreno del filme, pero ningún estudio quería dejar que lo dirigiera. Su guión fue varias veces mencionado entre las listas de los mejores aún no grabados. Varios años después logró conseguir el financiamiento gracias a Hemdale Films, aunque fue una suma bastante pequeña: 3.7 millones de dólares (que, dicho sea de paso, el director logró usar fantásticamente). No obstante, el filme fue un fracaso en la taquilla, saltando a la luz sólo cuando salió en VHS. Pero no divaguemos tanto en esos detalles.

La trama de la película sigue a Harry (Anthony Edwards), un tocador de trombo con pésima suerte para las mujeres que conoce a Julie (Mare Winningham) durante una visita al museo. Ambos quedan flechados a primera vista y deciden verse en la noche en el restaurante en que Julie trabaja como mesera. Sin embargo, a causa de ridículos acontencimientos, Harry se queda dormido, por lo que al llegar al restaurante (a las 4 de la mañana) descubre que Julie ya se ha marchado a casa. Decepcionado, Harry decide quedarse a desayunar cuando de pronto escucha una llamada en un teléfono público y decide contestar. Lo que escucha lo deja perplejo: una guerra nuclear está a punto de empezar y sólo tiene una hora para escapar de la ciudad. ¿Es una broma telefónica? ¿Realmente va a pasar? Sea cual sea la verdad, Harry decide arriesgarse y escapar, aunque no sin antes advertir a todo el que puede y salvar a Julie.

La efectividad del suspenso en la historia radica principalmente en que durante casi toda la película no sabemos si la llamada telefónica que recibe Harry es verdadera o falsa. A medida que más desgracias le ocurren al protagonista y que el camino al escape parece alargarse más y más no podemos evitar preguntarnos constantemente si todo en realidad es en vano. Incluso cuando comienzan a ocurrir disturbios en la ciudad, es imposible saber si se deben a que realmente está teniendo lugar una guerra nuclear o si fueron causados al regarse el rumor de que ocurriría. La trama en sí sigue una estructura interesante que ayuda a aumentar el suspenso y que permite que varios pequeños sucesos tengan ecos a lo largo del filme, efecto amplificado gracias a los personasjes secundarios que Harry conoce en el camino.

La calidad de estos personajes es uno de los logros más notables del filme. A pesar de que casi todos aparecieron por un tiempo bastante reducido, el guión logró darles características propias que ayudaron a hacerlos reconocibles sin llegar a transformarlos en clichés unidimensionales (el único personaje caricaturesco quizás fue Julie, hecho por el que De Jarnatt no logró redimirse aún cuando esto le dio un aire caballeresco un tanto divertido a Harry). Ya sea lo que a primera vista parecía ser la mesera amable, el travesti orgulloso o el ladrón con carisma, cada personaje mostró diversas facetas que les dieron mayor humanidad y realismo.

El ritmo de la trama podría disgustar un poco a algunos, pues en momentos el nivel de impaciencia que provocaba lo volvía un poco fastidioso. Pareciera que el director sabía de antemano lo ansiosos que estaríamos sobre nuestros asientos y hubiera decidido presionarnos la herida al presentar traba tras traba de la más bizarra índole para retrasar al protagonista. Esto, sumado al hecho de desconocer si todo era o no una simple tomadura de pelo, se sintieron en momentos como una cruel broma a expensas de la impotencia del público. Aunque a decir verdad, estos departures eran tan interesantes y disparatados, que fue una broma con la que no pude evitar reír una y otra vez.

De hecho, la ironía y el absurdo de los departures de la trama fueron la principal distinción de la película respecto al típico thriller apocalíptico. Desde la primera escena del filme, en que un recuento de los orígenes de la existencia hasta llegar a nuestros días se ve interrumpido por un comentario sobre la incompetencia de Harry en lo referente al amor, queda establecido el nivel de seriedad con que debemos tomarnos la historia, que pareciera el típico resultado de una noche de juerga entre amigos en que el más borracho empieza a preguntarse “qué pasaría si…” y que el resto comienza a adozar con locuras que sumen a todos en carcajadas.

Aunque esto no quiere decir que el filme sea un ejercicio de superficialidad. Bajo la adrenalina y el estilo irónico de la película se pueden hallar reflexiones interesantes sobre lo que significaría el fin de la raza humana y la reacción que tendríamos ante una muerte inminente. Ver la magnitud de los disturbios y lo poco que significaban para todos las bases de la civilización ante un peligro que parecía inminente, fue demasiado real como para no causar escalofríos (eso aparte de que estas escenas fueron, al menos en el ámbito visual, las mejores de la película). Al ver a una especie reacccionando así ante la destrucción que ella misma se había granjeado, es imposible no pensar en las palabras de Harry: “Tal vez ahora les toca a los insectos”.

Sí, tal vez pronto les toque a los insectos. Y siendo sincero, quizás eso no sea tan malo. Pero en fin, mientras siga siendo nuestro turno, no hay excusa para no disfrutar de esta pequeña joya del cine. Sería un verdadero crimen que quedara en el olvido.

Veredicto: Miracle Mile es la rara combinación de thriller, humor negro y romance que funciona; todo gracias a su imaginativo guión y a sus personajes memorables.

banner7.5


Para estar al día con mis reseñas, no olviden seguirme en Twitter a la cuenta @frederic_ed

0.00 avg. rating (0% score) - 0 votes
Categorías
Reseñas de PeliculasCine

Un poco político, feminista, escritor y geek. Sígueme en Twitter: @frederic_ed o escríbeme al correo freddy_agosto31@hotmail.com