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Reseña de Game of Thrones: “Mother’s Mercy”

Como muchos ya lo han dicho, ésta fue una temporada bastante oscura, incluso para los estándares de Game of Thrones. Y no hablo sólo de las escenas controversiales, como la violación de Sansa a manos de Ramsay en Unbowed, Unbroken, Unchained, sino al tono en general. Si tuviera que reducir los temas recurrentes a lo largo de la temporada en dos, creo que eligiría la degradación interna de las personas al entregarse a la venganza y la destrucción de todo lo que les es querido como consecuencia de las responsabilidades del poder. Esto fue lo que ocurrió en los casos de Stannis, Arya, Ellaria, Jon, Cersei, Margeary e incluso un poco con Daenerys. Mother’s Mercy, por su parte, fue indudablemente una excelente forma de mostrar la conclusión de estas historias, convirtiéndose en el proceso en uno de los mejores episodios de toda la serie.

En lo referente a Stannis, antes conocido como The Mannis, el peso del deber finalmente terminó acabando por completo con él. Sé que todos quedaron afectados ante lo ocurrido con Jon y que el hecho fue interpretado por muchos como “un golpe más en contra de los Stark”, pero la muerte de Stannis marca el fin de toda la familia Baratheon, siendo la primera de las grandes familias en desaparecer por completo. Primero fue Robert, luego casi la totalidad de sus bastardos, Renly, Shireen, Selyse y al final Stannis. La única esperanza que podría quedar para ellos es que algún rey legitimice a Gendry, lo cual no pareciera ser muy probable.

La historia de Stannis representa una tragedia griega en el más puro sentido. Habiendo sido criado como hombre recto, Melissandre lo convenció de que el único que podía salvar al reino del largo invierno que se avecina era él. Esclavo de su deber, Stannis terminó dándolo todo, incluso lo que más amaba en el mundo, su hija, creyendo que era la única forma de cumplir su destino. Pero las cosas no resultaron como él pensaba. El episodio rápidamente nos introduce el fin de esta ilusión: primero la deserción de la mitad de su ejército, luego el suicidio de su esposa y finalmente la huida de Melissandre, que fue quien le prometió la victoria en primer lugar. Es en ese momento que Stannis se da cuenta que todo había sido en vano, que lo dio todo por cumplir su deber cuando en realidad él nunca fue el elegido para salvar al reino. Y por eso decide marchar hacia su muerte, sabiendo de antemano que no había forma de vencer a los Bolton, tal vez buscando una pequeña redención al dar su vida.

No negaré que me sentí algo desencantado ante el resultado de la batalla. Desde el momento en que Stannis quemó a su hija, sabía que moriría (y pensé muy probable que fuera a manos de Brienne), pero siempre creí que vencería a los Bolton primero. Consideré que Stannis se merecía al menos esa victoria antes de darse cuenta de la verdad, aunque supongo que su decepción terminó siendo mucho más profunda de este modo. No me molestó que no mostraran la batalla en sí, pues las limitaciones de tiempo fueron extremadamente grandes en este episodio. Además de que la toma aérea del momento en que ambos ejércitos se encuentran era todo lo que necesitábamos, dándonos a entender a la perfección la masacre que tendría lugar y el fin de la historia de Stannis.

Al otro lado del mar estrecho, Arya borró otro nombre de su lista en una de las escenas más sangrientas y fuertes de la temporada. Hasta ahora la historia de Arya me parecía la más aburrida después de Dorne, pero en este episodio fue simplemente fabulosa. Todos odiábamos a Meryn Trant desde mucho antes de enterarnos que era un pedófilo, así que su muerte fue bastante bienvenida. Sin embargo, el highlight de Bravoos fue la escena en que Jaquen la confronta por haber matado a Trant. Todo fue tan surrealista que parecía sacado de una de las mejores películas de Aronofsky. Desde la aparente muerte de Jaquen, hasta el momento en que Arya comienza a sacarle una a una las caras al cadáver y la realización de que estaba quedando ciega, todo fue alucinante.

En Meeren tuvimos el único final que podría ser considerado como “feliz”, o al menos esperanzador. Es verdad que Sansa y Theon lograron escapar de las garras de Ramsay (y que Theon al fin despertó), pero en una temporada que ha sido tan cruel con ambos, esto a duras penas abre las posibilidades de que las cosas mejoren para ellos en el futuro. Pero volviendo a Meeren, no me refiero a Daenerys, cuya historia quedó en un cliffhanger a merced de una horda Dothraki, sino a Tyrion A.KA. “el amado por todos” Lannister, pues ésta es su oportunidad de demostrar qué tan buen gobernante podría llegar a ser. La aparición de Varys fue uno de los mejores momentos del episodio. Sé que no tiene mucho sentido el que apareciera de la nada allí, pero es Varys, así que a estas alturas deberíamos saber bien que él está en todas partes y que cae de sorpresa en los momentos menos esperados. That’s just how he rolls!

Otro punto positivo del episodio es que será la última vez en este año que veremos Dorne. Lo siento, pero sin importar que tan perfectos hayan sido los sets o el aire dominante que la actuación de Alexander Siddig le dio a Doran Martell, Dorne jamás logró captar mi atención. Aún así, acepto que éste fue el mejor episodio de esta historia. La muerte de Myrcella fue un hecho tan inesperado para mí que incluso horas después de ver el episodio seguía intentando comprender lo ocurrido. También se apegó a la temática de venganza destructiva que mencioné antes. ¿Qué diría Oberyn, quien la temporada pasada le aseguró a Cersei que en Dorne nadie le hacía daño a niñas, al ver a su propia Ellaria matar a una chica inocente usando su memoria para justificar el acto?

Y hablando de Cersei, Mothers Mercy también nos trajo el punto culminante de su caída. En la escena que probablemente más recuerde al pensar en esta temporada, Cersei se vio despojada de su más grande característica como personaje: su orgullo; y se vio obligada a caminar desnuda por las calles de King’s Landing como castigo a sus pecados. Toda la secuencia es sin duda una de las escenas mejor logradas de toda la serie, con cada detalle funcionando perfectamente para lograr el efecto deseado: la actuación de Headey, la brutalidad de los gritos del pueblo, la música de fondo y la cinematografía. Los closeups al rostro de Cersei, en particular, transmitieron impecablemente el proceso mental del personaje hasta quebrarse por completo. Incluso los pequeños detalles, como la mirada de Cersei posándose en el castillo a mitad de su caminata, fueron decisiones espléndidas por parte del director. La revelación final de la Montaña zombie por parte de Qyburn fue la cereza del pastel.

La ironía del castigo de Cersei (que ella misma provocó) es incluso mayor para los que leímos los libros. En ellos se cuenta que cuando el padre de Tywin murió, él obligó a la prostituta que su padre había metido a la cama, quien se vanagloriaba usando la ropa y joyas de su madre, a hacer la misma caminata de la verguenza por las calles de Lannisport. Supongo que Tywin jamás se imaginó que su propia hija recibiría algún día el mismo trato, aunque ahí yace la genialidad de esta historia.

Pero al final vino el momento que desmotivó a todo fanático de la serie, la muerte de Jon Snow. Lo interesante del hecho es que a pesar de que la serie ya había probado dos veces que cualquier personaje, sin importar que muchos lo considerasen como el protagonista, podía morir, casi nadie lo vio venir. No me meteré con las teorías respecto a cómo Jon regresará en la siguiente temporada (si es que regresa), aunque yo me inclino a pensar que Melissandre tendrá algo que ver.

El hecho en sí fue nuevamente bastante trágico, desde un punto de vista histórico inspirado obviamente en el asesinato de Julio César. La historia formó también un interesante paralelo con la de Daenerys, pues ambos recibieron esta temporada una pizca de lo que significa tener poder para luego ser traicionados por sus súbditos. La diferencia radicó en que Daenerys tuvo a Drogon para salvarla, mientras que Jon se había quedado completamente solo.

La decisión de terminar la temporada con el cadáver de Jon pudiera parecer frustrante para muchos, pero lamentablemente es el mismo final que su historia tuvo en el último libro. Aparte de eso, el principal problema de Mother’s Mercy fue la enorme cantidad de tramas que tuvieron que cerrarse en tan poco tiempo. Algunas se sintieron inclonclusas o apresuradas, como la de Sansa o King’s Landing. Sin embargo, este detalle no le restó casi nada de la potencia y el efecto que el episodio generó.

Veredicto: Mother’s Mercy es uno de los mejores capítulos de la serie, cerrando todas las tramas de la temporada con broche de oro, tanto las que terminan trágicamente como el par que dejan las puertas abiertas ante nuevas posibilidades para el futuro.

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