Reseñas de Peliculas

Reseña de Mad Max: Fury Road

A pesar de no haber tenido la oportunidad de ver las entregas de Mad Max protagonizadas por Mel Gibson, empezaré diciendo que Fury Road, la cuarta entrega de la saga de George Miller, es una de las experiencias más emocionantes y entretenidas en su tipo de los últimos años. Y no hay que ser un amante de las películas de acción para disfrutarla, pues el nivel de inmersión y de espectáculo que Miller logró llevar al filme es tal, que sería extremadamente raro encontrar a alguien inmune a su encanto.

El filme empieza con una pequeña introducción a Max Rockatansky (Tom Hardy) en que vemos ciertos retazos de su pasado y que termina cuando es capturado por un grupo de guerreros que lo llevan a una extraña fortaleza conocida como la Citadel. Rápidamente nos vemos en medio de la trama central cuando Furiosa (interpretada impecablemente por Charlize Theron), una de las guerreras de mayor rango de la Citadel, escapa llevándose consigo a las esposas del líder supremo, Immortan Joe, quienes son tratadas como esclavas sexuales con fines estrictamente reproductivos. Max termina uniéndose a Furiosa y su grupo en un intento por escapar de sus captores, quienes no escatiman recurso alguno para recuperar a las mujeres.

Esa es prácticamente toda la trama, a decir verdad. En el momento en que nos vemos introducidos al conflicto principal, la película se convierte en una larga secuencia de persecusión que dura prácticamente hasta el final de la misma. Para muchos que lean esta descripción, esto podría dar la impresión de resultar algo aburrido o repetitivo, pero Fury Road los dejará con la boca abierta. El guión está lleno de sutilezas y subtextos que permiten enriquecer la historia y sus personajes más allá del festín de explosiones y balas que muchos de seguro esperan.

Aunque déjenme aclararlo, en lo que respecta a festines de acción y destrucción, Fury Road es la mayor realización cinemática del tema. No recuerdo la última vez en que ver volar camiones en miles de pedazos una y otra vez halla sido tan satisfactorio y divertido. Los miembros del clan de Immortan Joe eran pirómanos maniáticos en todo sentido, y a lo largo de la película lo demostraron constantemente, incluyendo el uso de la mejor guitarra escupefuego que verán en sus vidas, se los garantizo. Esta es una película que simplemente no deja de ser sorprendente, ni por un segundo.

Aunque una de las razones por las que la carnicería visual que plaga cada escena de la película logra cautivar tanto es gracias a la cinematografía de John Seale, ganador del Oscar en 1996 y que dejó momentáneamente su retiro para participar en este filme. Las tomas de las escenas de acción dan al espectador el suficiente espacio como para disfrutar de cada elemento que el director tiene preparado; esto a diferencia de otras películas del género, que se contentan con hacer fuertes movimientos de cámara y varios cortes con la intención de mostrar caos pero que en gran medida desorientan e impiden ser verdaderos testigos de los conflictos.

Las tomas del desierto apocalíptico en que se desarrolla la historia, grabadas en Namibia, también fueron excelentes. Permitieron crear un look distintivo al mundo de Mad Max al mismo tiempo que hicieron sentir verdaderamente relevantes los problemas atravesados por los protagonistas, como la necesidad constante por agua y el temor de vivir en una civilización caída en que el valor de la vida prácticamente ha desaparecido.

La banda sonora también ayudó mucho a aumentar la sensación de espectáculo. Lo que más me agradó de la misma es que muchas veces nacía como parte de los eventos de la película para luego ser incorporada por completo. Por ejemplo, en algunos momentos los guerreros de Joe empezaban a tocar tambores; el sonido crecía eventualmente tanto que en un momento dejaba de provenir de los tambores y se unía perfectamente a la música de fondo. Me pareció un toque bastante bueno que mejoró escenas de por sí excelentes.

Del lado de los personajes, la verdadera protagonista de la historia fue Furiosa. Es verdad, la película lleva el nombre de Max, además de que inicia con él y que es la figura que adquiere un marcado aire de justiciero o cuasi-llanero solitario a lo largo de la película. No obstante, es la historia de redención de Furiosa la contada en el filme, Max es más bien un tripulante y los ojos a través de los cuales observamos todo. Furiosa tiene todo lo necesario para convertirse en una de las más notorias heroínas de acción en la historia del cine y amo el hecho de que el guión no la haya convertido en un simple interés romántico de Max, sino que los haya puesto como dos compañeros de lucha.

La trama del filme tiene un marcado tono en favor de los derechos de las mujeres que muchos podrán apreciar. Fury Road es, a fin de cuentas, la historia de la lucha de un grupo de mujeres por dejar de ser consideradas objetos en un mundo dominado por hombres. En el camino incluso encontramos un grupo de ancianas guerreras que se unen al viaje de los protagonistas. Creo que la parte que más lamenté de la película fue la muerte de una de ellas, lo que queda como testamento a la habilidad de Miller de darles vida a estos personajes en el poco tiempo que estuvieron en pantalla.

En cuanto al villano principal, Immortan Joe fue todo un éxito. Intepretado por Hugh Keays-Byrne (quien también intepretó al villano de la primera entrega de Mad Max), Joe daba un aire terrorífico que no veía desde Bane en The Dark Knight Rises, similitud en gran parte aumentada por el hecho de que Joe también llevaba una máscara que hacía su voz más amenazante. El culto alrededor de su persona en la Citadel fue una interesante reflexión sobre la religión. El hecho de que sus seguidores se mostraran tan felices al sacrificar sus vidas bajo las promesas de Joe de ganarse vida eterna en el Valhalla se sintió bastante real para nuestro mundo y un recordatorio de la facilidad en que personas pueden ser manipuladas en base a creencias religiosas. El ritual de “atestiguar”, en particular, me causó escalofríos y emoción a la vez. Como acotación final, estoy seguro de que el fin de Joe dejará a muchos con una sonrisa en el rostro, siendo el final más satisfactorio que logro recordar en una película para un villano.

En una época en que la mayoría de blockbusters resultan decepcionantes, es extremadamente reconfortante hallar uno que supere todas las expectativas. Si aún no han visto Fury Road, mi recomendación es que dejen de hacer lo que sea que estén haciendo y vayan ahora mismo.

Veredicto: Mad Max: Fury Road es una montaña rusa de adrenalina que representa la epítome de las películas de acción, digna de ser vista una y otra vez.

8.5/10


Para estar al día con mis reseñas, no olviden seguirme en Twitter a la cuenta @frederic_ed

0.00 avg. rating (0% score) - 0 votes
Categorías
Reseñas de PeliculasReseñas de Fréderic SinclairCine

Un poco político, feminista, escritor y geek. Sígueme en Twitter: @frederic_ed o escríbeme al correo freddy_agosto31@hotmail.com