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Reseña de Game of Thrones: “The Gift”

Lo sé, no hace falta repetirlo, esta temporada no ha tenido hasta ahora ni bodas púrpuras ni tías Lysa volando por la puerta lunar. Aún así, creo que pocos podrían negar que The Gift avanzó prácticamente todas las historias de manera bastante satisfactoria, incluyendo uno de los momentos más esperados por los lectores de los libros. Éste fue sin duda el mejor capítulo de la temporada, cargado de plot-twists que seguramente dejaron boquiabiertos a más de uno.

Empecemos con la muralla, donde Jon Snow se marchó junto con Tormund camino a Hardhome (que es el nombre del próximo capítulo, así que váyanse preparando). Alliser retoma su posición de villano de James Bond al intentar asustar a Sam luego de la penosa muerte del maestre Aemon. La escena final de Aemon fue muy emotiva e incluyó una de las frases más famosas del personaje en los libros: “Egg, soñé que era un anciano.” Fue bastante triste y ayudó a hacer notar la profundidad de cada personaje de la serie, incluso los que muchas veces consideramos secundarios.

Por otro lado, el plot-twist más grande del episodio quizás fue que Sam finalmente estrenó a su mejor amigo. La escena fue un tanto graciosa, sobre todo tomando en cuenta que el diálogo entre Gilly y él parecía haber sido intercambiado con respecto a cómo sería una conversación de ese tipo en la historia. Me refiero a que en vez de ser el hombre quien preguntara a la mujer si le estaba doliendo por ser su primera vez, en esta ocasión fue la mujer la que lo preguntó. Fue un toque del todo divertido.

Del lado de Sansa, las cosas no han mejorado mucho. Ramsay sigue siendo el psicópata abusivo que tanto odiamos, Theon sigue siendo el idiota traumado al que todos queremos ahorcar y Sansa sigue intentando usar su confianza recientemente adquirida para hallar una forma de librarse de su dura situación. Sophie Turner ha hecho un excelente trabajo esta temporada con su papel. Las distintas emociones que logra transmitir en su interpretación son excelentes. Sin embargo, me llena de dudas la dirección que tomará esta historia. Sé que todos queremos ver a Ramsay muerto lo más pronto posible, pero por un lado tenemos el inminente ataque de Stannis y del otro a Brienne esperando por una señal, así que el camino que decidieron tomar los guionistas aún no está del todo claro.

Hablando de Stannis, en este episodio tuvo una escena corta, pero buena. Su rotunda negación ante la idea de Melissandre de sacrificar a su hija lo posiciona cada vez más como el héroe redimido de la temporada. Es verdad que se mostró algo necio al rechazar la recomendación de Davos de regresar a Castle Black hasta que pasara la tormenta; pero en teoría tiene razón, con el invierno tan cerca, si no ataca ahora, quizás tendría que esperar muchos años más. Y los caminantes blancos no parece que esperarán tanto para aparecer.

Dorne sigue siendo la peor de todas las tramas, aunque esta vez no fue tan decepcionante. La escena entre Jaime y Myrcella fue completamente intrascendente, aunque entiendo que era necesaria luego de todo el tiempo que pasaron anticipándola. Las serpientes de arena mejoraron antes mis ojos mucho en este episodio. A pesar de que aún creo que las actrices no son las correctas para interpretarlas, se nota que se están esforzando, acepto eso. La seductiva forma en que Tyene llevó al borde de la muerte a Bronn sólo para escucharle decir que era la mujer más bella del mundo fue tremendo. Hasta que Obara se reivindique, Tyene será mi serpiente de arena favorita, espero que salga pronto de su celda.

Y hablando de prisioneros, Jorah y Tyrion tuvieron un episodio muy movido: desde la subasta de esclavos hasta quedar cara a cada con Daenerys. Era obvio que Tyrion terminaría siendo comprado por el mismo noble que adquirió a Jorah, a decir verdad. O sea, no nos podían romper el corazón, ¿verdad? Debían seguir juntos. En cambio el momento del encuentro con la reina de los dragones fue del todo inesperado. Personalmente no pensé que ocurriría hasta el episodio 9. Lo más gracioso fue que los guionistas quisieron jugar con nuestras emociones al hacer parecer que Daenerys se marcharía antes de que fuera el turno de Jorah para pelear. Pero el encuentro más esperado de la temporada ocurrió, dejándonos a todos más emocionados que dentista en Halloween.

Lo más fascinante es que ése ni siquiera fue el mejor momento del episodio, que sin duda se lo lleva King’s Landing. Por un lado tuvimos a la reina de espinas despilfarrando astucia en sus conversaciones con Littlefinger y el High Sparrow. Este último le demostró que para él hay cosas mucho más importantes que el dinero y el poder, dejando a Olenna totalmente desarmada. Y es que el High Sparrow logró llegar hasta la herida más dolorosa y simple de todo noble: que la única razón por la que tienen poder es porque el pueblo decide dárselos. Como dijo Varys en la segunda temporada luego de darle el acertijo a Tyrion sobre el monje, el rey y el soldado: si los reyes no tienen verdadero poder, ¿por qué todos pretendemos que lo tienen? Las respuestas pueden ser varias, pero sea cual sea, el High Sparrow conoce bien el dilema.

Tommen por su lado mostró al fin algo de personalidad, mostrando su “lado Joffrey” y amenazando con llamar al ejército para recuperar a Margeary. Pero Cersei nuevamente lo engatusó. Aunque a decir verdad, tenía algo de razón, en caso de haber un conflicto entre los Sparrows y el ejército Lannister, quien más peligraría sería Margeary. Obviamente, Cersei sólo lo dijo para reducir las posibilidades de ver a su odiada nuera de vuelta, pero igual. Y hablando de la nuera, la escena entre Cersei y Margeary fue asombrosa. Verlas finalmente confrontándose la una con la otra no tuvo precio, sólo faltaba que se echaran al piso halándose de los cabellos. La madre de la locura en particular fue demasiado odiosa, aunque eso sólo aumentó la satisfacción que provocó la escena final.

Sí, la mejor escena del episodio (y de la temporada en general) fue sin duda la encarcelación de Cersei. Todos los lectores habíamos estado esperando ese momento desde el primer episodio de la temporada. Tomando en cuenta que Cersei había estado hacienda de las suyas desde el primer capítulo de la serie, no podía haber nada más reconfortante que verla finalmente caer.

Aunque esto ya se veía venir. Se puede perdonar el ser cruel o el ser estúpido, pero una reina cruel y estúpida simplemente no podía durar. Parafraseando un poco las palabras de Tywin a Cersei: “No desconfío de ti por ser mujer, desconfío de ti porque no eres tan lista como crees”. Cada uno de los errores cometidos por Cersei a raíz de su paranoia terminaron pasándole cuenta. Es una caída bastante poética tomando en cuenta que quien la encarceló fue el mismo hombre al que ella le dio poder esperanzada en que le ayudara a acabar con sus enemigos. Y las cosas no lucen bien para ella. Aparte de haberse acostado con Lancel, Cersei envió a su primo a asegurarse que el rey Robert muriera, en la primera temporada. Asesinar a un rey se paga con la muerte, siendo un delito cien veces más grave que los cometidos por los hermanos Tyrell.

Aún así, creo que es muy pronto para dar por muerta a Cersei. Si algo hemos aprendido a lo largo de cinco temporadas, es que jamás hay que subestimarla, más tomando en cuenta que aún le queda una carta bajo la manga: lo que sea que esté “construyendo” Qyburn en su laboratorio.

Veredicto: The Gift es el mejor episodio en lo que va de la temporada. Ver el principio de la caída de Cersei fue extremadamente satisfactorio, así como el encuentro entre Tyrion y Daenerys.

7.5/10


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