TV

Reseña de The Flash: “The Man in the Yellow Suit”

The Flash llegó a su final de media temporada de la mejor forma posible. Por mucho tiempo he calificado la serie como divertida, aunque poco trascendente. Cuando un par de personas me preguntaron qué tal era en general, les respondí que es de esas series que puedes ver mientras desayunas, suficiente para mantenerte entretenido pero no para crear expectativas por ver el siguiente episodio. Bueno, todo eso cambió con este capítulo, que es sin duda el mejor de toda la temporada hasta ahora. Lo expresaré haciendo esta confesión: por primera vez estuve al borde de mi asiento, muriendo por saber qué pasaría luego.

Debo aceptar que el cambio de dinámica fue un poco chocante para mí. A medida que notaba que el capítulo se volvía más serio de lo normal, estuve tentado a sentirme algo molesto por eso, pues en mi mente no era así como debía funcionar The Flash. Sin embargo, cada vez que la trama se volvía seria, las cosas se tornaban invariablemente de lo mejor. Alrededor de la mitad del capítulo me di cuenta que éste estaba en un nivel muy por encima del resto.

Normalmente digo primero los puntos positivos y luego los negativos de cada episodio, pero tomando en cuenta que éste tuvo tantos puntos positivos, dejemos atrás los más débiles primero. En lo personal no pude entender la razón de introducir a Firestorm, el ex-novio de Caitlin, en este capítulo. El personaje apareció literamente de la nada, tanto en su introducción general como cuando se interpuso entre Flash y Reverse-Flash. Supongo que luego nos explicarán más sobre él, aunque ni aún así se podrá justificar la falta de contexto o razón de aparecer en esta ocasión. Se sintió bastante fuera de lugar, sin mencionar que Caitlin pareció tomarlo de una forma bastante bizarra. Luego de apenas verlo por unos segundos, ya estaba convencida de que lo había perdido para siempre y que tendrían que encerrarlo. Me resultó extraño que ni por un segundo haya creído que podría unirse al equipo luego de recordar todo.

Otra cosa que me fastidió fueron las varias conveniencias del episodio, algunas de las cuales llegaron a niveles demasiado asentuados. Por ejemplo, cuando la doctora McGee se rehusó a darles el prototipo de taquiones, cualquiera habría pensado que Barry y Joe buscarían una forma lógica de obtenerlo. Pero no fue así. Al parecer los guionistas simplemente se dijeron “Hagamos que Barry diga que vio cosas malas en la empresa para que así pueda chantajearla, no es algo que se ha hecho miles de veces ya y que sólo es usado como forma ociosa de llegar a una resolución cuando no se le ocurre a los escritores ninguna otra forma de lograrlo”. Es un cliché bastante barato.

Pero en fin, dejando eso de lado, es hora de centrarnos en los otros puntos. Hubo tantos acontecimientos, que es un milagro que hayan podido contener el episodio en los 45 minutos que uno dura normalmente.

Barry tuvo mucho que digerir con respecto a su situación con Iris. Sabíamos que tarde o temprano Eddie notaría que Barry sentía algo por su novia, así que no fue tan inesperado que pronto hiciera sospechar incluso a Iris sobre eso. El saber que el amor de toda su vida se mudaría con su novio fue un golpe duro para Barry, y el sentirse incapaz de detener a Reverse-Flash lo hizo descender aún más en un estado de impotencia total. Luego vino la conversación con su padre, que fue realmente oro puro, y Barry finalmente pudo dejar un poco de toda la carga que tenía atrás. Personalmente no imaginé que le confesaría su amor a Iris. La escena fue bastante triste, era uno de esos momentos en que una amistad de toda una vida puede verse rota para siempre.

Todo fue un remolino de emociones para Barry y considero que eso fue lo mejor del episodio. Cada escena traía un nuevo momento que lo moldeaba como personaje y que funcionaba a la perfección. Su rostro destilaba dolor, desesperación y tristeza según correspondía. Caitlin también tuvo su momento sentimental para brillar, y tampoco decepcionó (a pesar de mi queja respecto a la introducción de su novio). El momento de la cena de Navidad lo decía todo: cada personaje mostrando una sonrisa, pero al mismo tiempo manteniendo sus propios demonios internos casi a la vista del resto. Fue realmente melancólico, una muestra del tono que al parecer tomará la serie de ahora en adelante.

Pero esta reseña no estaría completa sin hablar un poco más de Reverse-Flash. El misterio alrededor del personaje ha crecido aún más luego de este episodio. Primero pensaba que era Wells, luego pensé que no era, luego dijeron que eran dos y luego pareció que Wells volvía a ser el principal sospechoso. Lo sé, es bastante confuso, y apuesto a que la respuesta será igual de confusa. Supongo que antes de que acabe la temporada nos lo explicarán todo, o al menos eso espero.

La acción del episodio también fue excelente. El momento en que Barry vio a Reverse-Flash desde su oficina me dejó helado. Era literalmente el instante que Barry había estado esperando desde hace años, al fin frente a sus ojos. La trampa en el laboratorio también se vio muy buena. La paliza que recibió Wells fue brutal, aunque no me quedó muy claro cómo es que logró hacerlo. Apuesto a que el doctor vivió por unos minutos el terror más grande de su vida, así como Eddie cuando todo su escuadrón murió a excepción de él mismo.

En cuanto a sus poderes, se notó a leguas que los de Reverse-Flash dejaban muy atrás a los de Barry. Muero porque vuelva a aparecer, aunque temo que volverán los capítulos con “monstruo de la semana”. Ojalá que no sean tantos. En fin, sólo queda esperar que para cuando llegue su próxima aparición, Barry esté mucho mejor preparado. Nos vemos cuando vuelva la serie, a finales de enero.

Veredicto: The Man in the Yellow Suit es indiscutiblemente el mejor episodio de The Flash hasta la fecha, plagado de sólidos momentos emocionales, acción de primera y la introducción del más interesante y misterioso villano de la serie.

3.00 avg. rating (68% score) - 2 votes
Categorías
TV

Un poco político, feminista, escritor y geek. Sígueme en Twitter: @frederic_ed o escríbeme al correo freddy_agosto31@hotmail.com